¿Hasta cuándo?

Imagen: Lucho Rossell

Venganza no es justicia

César Sánchez Lucero

Publicado: 2018-05-23

En el Perú lo que buscamos no es evitar las faltas, los delitos o los crímenes, buscamos la venganza: multar, castigar o matar luego de ocasionado el daño irremediable e irreversible. ¿Por qué? Por intereses personales, ignorancia, estupidez o simplemente ociosidad (todo lo que en el Congreso hay de sobra). Si el Estado peruano quisiera realmente un país sin violadores, feminicidas, acosadores, etcétera, invertiría seriamente en cultura, educación y salud para erradicar el patriarcado y su brazo armado que es el machismo, mejorando las condiciones económicas, sociales y políticas del país. Para muestra una moción: un congresista pidiendo la castración química (que no resuelve nada) de condenados a cadena perpetua por abusar sexualmente de menores de 14 años; yo que sepa en ninguna cárcel del Perú hay niños ni adolescentes. 

En esa misma línea de venganza se inscribe otro congresista que intenta adaptar la historia a sus perversiones. No hace falta haber vivido la época del terrorismo contra el Estado para repudiar a sus cabecillas e integrantes, sin embargo, los hechos nos hacen despreciar con más tesón a los militares, policías, políticos y todo funcionario público que, directa o indirectamente, violó sistemáticamente los derechos humanos. ¿Por qué? Porque el Estado debía protegernos y en cambio, por racismo, sociopatía o beneficios personales, ultrajaban, asesinaban y desaparecían peruanas y peruanos. 

Con esta clase de legisladores, ¿qué tipo de leyes rigen el país y cómo evitar que sigan insultando nuestra memoria y nos sigan matando a diario, física y psíquicamente?

(Artículo publicado en la columna República Kafkiana del Diario Correo de Chimbote el domingo 20 de mayo de 2018)

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Escrito por

César Alberto Sánchez Lucero

Lima, 1985. Escritor y gestor cultural, egresado del Programa de Gobernabilidad y Gerencia Política (PUPC), director de Cola de Lagartija.


Publicado en

República Kafkiana

Espacio dedicado a los absurdos reales que superan la ficción