hasta siempre, Arturo Corcuera

Formalicemos la educación formal

César Sánchez Lucero

Publicado: 2017-04-16

¿Queremos hablar seriamente sobre educación? Entonces hablemos de los sueldos de hambre y las condiciones laborales asfixiantes de docentes y auxiliares que trabajan en colegios "privados", quienes reciben migajas, se les retrasa meses el pago y para colmo son hostigados por reclamar la remuneración que por derecho les corresponde. Algunos dueños y directores de colegios, a los que yo llamaría explotadores, hasta tienen centinelas de Facebook que "controlan" lo que sus trabajadores publican (como un nefasto alcalde que despide funcionarios según lo que digan o dejen de decir en sus muros). 

Hay muchas formas de "sacarle la vuelta" al Estado y estafar a los profesores, por ejemplo: despedirlos un mes antes de que les toque recibir sus gratificaciones, "y si quieres ah, porque detrás de ti hay varios que quieren trabajar". Así de miserables son algunos. ¿Y en qué utilizan el dinero "ganado" robándole a otros? Simple: compran terrenos para levantar edificios mal hechos y continuar el círculo vicioso. ¿Qué hace el Ministerio de Educación al respecto? ¿Qué hace el Magisterio? ¿Qué hacen los partidos y movimientos políticos y la sociedad civil organizada? ¿Qué hacen las instituciones de formación docente? Y por último: ¿qué hacen los padres de familia al ver el abuso de cometen contra quienes le dedican la vida a formar a sus hijos?

Si queremos hablar seriamente sobre educación empecemos por hablar con los involucrados y "formalicemos la educación formal". (Otrosí: ¿Piensan que solo los profesores son explotados? Pues no se imaginan las condiciones de los administrativos).

(Artículo publicado en la columna República Kafkiana del Diario Correo de Chimbote el lunes 3 de abirl del 2017)

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Escrito por

César Alberto Sánchez Lucero

Lima, 1985. Escritor y gestor cultural, egresado del Programa de Gobernabilidad y Gerencia Política (PUPC), director de Cola de Lagartija.


Publicado en

República Kafkiana

Espacio dedicado a los absurdos reales que superan la ficción